Por: Redacción YSKL
El Gobierno salvadoreño finalizó el despliegue de más de 2,000 soldados y equipo militar en Haití, en el marco de una operación orientada a la búsqueda de cuatro aerotécnicos salvadoreños desaparecidos y al combate de los grupos criminales en ese territorio. Las acciones forman parte de la participación del país en la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), una misión internacional autorizada por la Asamblea Legislativa en septiembre de 2026 mediante una ley especial con una vigencia inicial de 12 meses, cuyos costos operativos son asumidos en un 90 % por el Gobierno salvadoreño con apoyo logístico externo.
La noche del jueves 29 de octubre, el presidente Nayib Bukele sostuvo que la presencia de las tropas en el país caribeño responde a un objetivo puntual. “Lo único que queremos es que nuestros cuatro técnicos de aviación regresen a casa. Y vamos a darles una lección a las pandillas, esas que hacen sufrir al pueblo haitiano”, indicó Bukele, durante la reunión bilateral entre la Presidenta de Perú, Keiko Fujimori. El mandatario rechazó que la intervención busque ejercer control territorial o económico. “No tenemos ningún interés en dominar al pueblo haitiano ni en apoderarnos de las riquezas de Haití”, expresó, al tiempo que añadió: “Y cuando nuestra misión termine, regresaremos a casa”.
La postura oficial fue ratificada durante una conferencia, el gobernante reiteró los fines de la presencia militar en la isla. “Nosotros no somos un ejército invasor, ni tenemos ninguna intención neocolonialista ni nada de eso”, señaló.
Respecto al desempeño de los militares desaparecidos, el gobernante detalló el rol que cumplían en la zona antes de la emboscada reportada el 18 de octubre, cuando su vehículo blindado fue atacado con explosivos e disparos mientras retornaban a su campamento. “Ellos estaban haciendo trabajos humanitarios, ellos son técnicos de evacuaciones médicas, no eran un objetivo militar válido”, aseveró. De igual manera, advirtió sobre el uso de la fuerza frente a los responsables del secuestro: “Si no los entregan por las buenas, pues los vamos a rescatar por las malas. Y en el camino pues los vamos ir acabando, no sé cuánto, porque eso va a depender de la resolución de nuestra misión”.
Al establecer una comparativa entre el escenario de seguridad haitiano y el historial de violencia en El Salvador previo a las medidas de su administración, Bukele afirmó que existen similitudes en el actuar de las estructuras criminales de ambos países. “Nosotros sabemos cómo tratar con criminales de ese tipo”, declaró. Adicionalmente, fundamentó su perspectiva sobre el conflicto armado contra estas agrupaciones: “Nosotros creemos, muchos podrán no estar de acuerdo conmigo, pero yo estoy seguro que hay una batalla entre el bien y el mal. Y no es una cuestión de no, cada quien tiene su lado. No, no, no, hay un bien y hay un mal. Y nosotros estamos del lado del bien y ellos están del lado del mal”, aseveró.
En relación a la permanencia de las fuerzas salvadoreñas en el Caribe, la jefatura de Estado condicionó la estadía al hallazgo de los uniformados. “Nosotros no tenemos ninguna intención de quedarnos permanentemente ahí y si se entregan los cuatro aerotécnicos mañana, nosotros mañana mismo nos vamos en la tarde”, indicó. El posicionamiento de la Presidencia se da en continuidad a las gestiones diplomáticas reportadas por la Cancillería salvadoreña tras la conversación sostenida con el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, sin que hasta el momento se hayan registrado nuevos hallazgos sobre el paradero o condición de los cuatro efectivos militares.

