Por Redacción YSKL
El Sistema Nacional de Protección Civil ha atendido unas 450 emergencias relacionadas con las lluvias registradas en los últimos días en El Salvador, informó este miércoles el director de Protección Civil, Luis Alonso Amaya.
Según el funcionario, los incidentes van desde situaciones menores hasta casos en los que árboles han caído sobre viviendas o los fuertes vientos han desprendido techos.
“Llevamos un promedio de 450 emergencias, desde las más pequeñas hasta las más complejas, como árboles caídos sobre techos o techos que se levantaron por los fuertes vientos. Hemos tenido algunas inundaciones diría pasajeras, pero que mientras suceden anegan, dañan o dejan lodo en viviendas”, señaló Amaya.
Entre las principales incidencias figuran al menos 23 árboles caídos y la anegación de unas 20 viviendas. Las autoridades indicaron que, hasta el momento, no se han registrado personas fallecidas a causa de estos eventos.
Río Sensunapán afecta viviendas en Sonsonate
El subdirector de Protección Civil, Fermín Pérez, explicó que el aviso preventivo emitido por las autoridades permite activar medidas de vigilancia y preparación ante la continuidad de las condiciones lluviosas.
Entre los incidentes atendidos se encuentra el incremento del cauce del río Sensunapán, en Sonsonate, que afectó alrededor de 15 viviendas. Pérez indicó que la situación fue atendida oportunamente y que no fue necesario realizar evacuaciones.
Protección Civil mantiene seguimiento de las zonas consideradas vulnerables y prepara recursos para responder ante posibles emergencias.
Actualmente, más de 760 comisiones comunales están capacitadas para intervenir ante situaciones de emergencia. Estas cuentan con recursos, sistemas de monitoreo local y acompañamiento de las instituciones que integran el Sistema Nacional de Protección Civil.
Lluvias asociadas a baja presión y ZCIT
Las precipitaciones registradas esta semana están relacionadas con la presencia de una baja presión en Centroamérica y el acercamiento de la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT), sistemas que favorecen el ingreso de humedad y mantienen condiciones lluviosas en el territorio.
El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) prevé lluvias en diferentes periodos durante la semana, principalmente en sectores de la costa, cordilleras volcánicas y zonas montañosas.
Las autoridades han señalado que septiembre se ha convertido en uno de los meses con mayor cantidad de lluvia, después de que julio y agosto terminaran con déficit de precipitaciones.
Esta situación ocurre pese a que el país mantiene condiciones asociadas al fenómeno de El Niño. El acumulado estimado de lluvia para 2026 ronda actualmente los 1,400 milímetros, frente al promedio histórico anual de entre 1,800 y 2,000 milímetros.
Amaya recordó que el déficit hídrico llevó a Protección Civil a declarar alerta roja por sequía meteorológica y agrícola a finales de agosto, pero explicó que esa condición no impide que se presenten episodios de lluvias abundantes.
“Al final de agosto hicimos el análisis y emitimos la alerta roja por El Niño. Ahora por las lluvias hemos declarado aviso, si bien es cierto hay sequía al menos esta semana podrían haber algunos incidentes por los acumulados de lluvia”, afirmó.
180 albergues permanecen preparados
Protección Civil informó que actualmente dispone de 180 albergues distribuidos estratégicamente en el país. Ninguno está activo por el momento, pero las instalaciones permanecen preparadas para ser habilitadas si las condiciones lo requieren.
“Tenemos una capacidad instalada para 10,000 personas en los 180 albergues, que están distribuidos estratégicamente; todos están en comunicación con cada una de las instancias involucradas”, detalló Pérez.
Las autoridades mantienen vigente el aviso por las condiciones hidrometeorológicas previstas para esta semana y pidieron a la población permanecer atenta a los pronósticos oficiales.
También recomendaron atender las indicaciones de Protección Civil ante cualquier cambio en las condiciones y reportar oportunamente situaciones que puedan representar un riesgo para las personas o sus viviendas.

