Por: DW
El Ministerio de Medio Ambiente del estado federado alemán de Baja Sajonia, en el noroeste del país, publicó este miércoles la autorización oficial a ANF, filial de la empresa francesa Framatome, para que pueda producir barras de combustible nuclear de estilo soviético en la localidad de Lingen, en cooperación con el grupo estatal ruso Rosatom, un proyecto controvertido por la implicación de Rusia.
«Las decisiones sobre las solicitudes de autorización se adoptan en estricto cumplimiento de la ley. Cuando se cumplen todos los requisitos y los riesgos identificados pueden controlarse adecuadamente mediante las medidas oportunas y las condiciones impuestas por las autoridades, estas están obligadas a conceder la autorización», señaló el Ministerio Federal de Medio Ambiente en un comunicado.
La producción de combustible tendrá lugar en una planta de Lingen, cerca de la frontera con Países Bajos, y requerirá la presencia de expertos y equipos rusos, lo que suscita preocupación por sus posibles implicaciones para la seguridad nacional. El ministerio subrayó que, «si se identificaran nuevos riesgos», especialmente en materia de seguridad nacional, la autorización podría volver a examinarse.
No puede impedir el proyecto
El Ministerio Federal de Medio Ambiente recordó que en varias ocasiones había expresado «reservas» sobre este expediente, al considerar que se trata de un caso «particular», ya que implica una cooperación con Rosatom «en tiempos en los que el Estado ruso libra una guerra de agresión contraria al derecho internacional en Europa y contempla a la UE y explícitamente a Alemania como enemigos».
No obstante, sostuvo que, desde el punto de vista jurídico, no puede impedir el proyecto, afirmando que para ello serían necesarias «sanciones a escala de la Unión Europea que también afecten al sector nuclear» ruso. ANF, siglas de Advanced Nuclear Fuels GmbH, había solicitado ya en 2022 poder fabricar junto a Rosatom barras de combustible nuclear apropiadas para los reactores de construcción soviética.

