Por: DW
Un deslizamiento de tierra dejó 14 muertos y siete heridos en una mina de oro ilegal en el suroeste de Colombia, en una zona de difícil acceso controlada por grupos armados, informaron este lunes las autoridades locales.
La minería ilegal es una de las principales fuentes de financiamiento de los poderosos grupos armados presentes en Nariño, región fronteriza con Ecuador.
En las minas informales, los trabajadores suelen operar bajo deficientes medidas de seguridad.
«Ya hay catorce personas fallecidas (…) es una realidad que la minería (ilegal) está generando violencia», dijo Álex González, secretario de paz y seguridad de Nariño, a la cadena Caracol.
Las labores de búsqueda de sobrevivientes finalizaron, agregó el funcionario.
Videos compartidos en redes muestran personas y una retroexcavadora evacuando cadáveres de la mina a una canoa en un río cercano, en medio de escombros y barro.
Sin alternativas económicas
Según la gobernación de Nariño, los equipos de rescate tuvieron dificultades para acceder al lugar del accidente debido al complicado terreno y a la presencia de grupos criminales, que se financian también del narcotráfico y la extorsión.
«Las comunidades no tienen más alternativas económicas que estas actividades supremamente riesgosas. La minería artesanal prácticamente se perdió», dijo una fuente de la gobernación a la AFP.
Pobladores denuncian asesinatos selectivos a manos de los grupos por sospechas de colaboración con la fuerza pública y grupos rivales o de robo del oro.
La extracción ilegal de oro es una de las causas de la deforestación en Colombia e implica riesgos como la contaminación de ríos con mercurio.
La lucrativa actividad desplaza incluso la producción de cocaína en la conflictiva zona, según las autoridades locales.
«Un kilo de pasta base (de cocaína) puede estar en torno a los cuatro millones (1.300 dólares), un kilo de oro que te cabe en el bolsillo puede valer más de 400 (128.000 dólares)», sostuvo González.
En agosto otro accidente minero en Nariño dejó trece muertos.

