Por Redacción YSKL
El Ministerio de Salud (MINSAL) se ha preparado para abordar la reciente declaración de emergencia sanitaria mundial por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) debido al brote de mpox, también conocida como viruela del mono.
El titular de dicha cartera de Estado, Francisco Alabí, aseguró que el país está «totalmente» preparado para enfrentar esta emergencia.
“Toda enfermedad de importancia de salud pública internacional debe recibir nuestra atención, ya que puede propagarse de un país a otro”, explicó el funcionario, este lunes, en la entrevista Diálogo de Canal 21.
Destacó la importancia de que el personal esté capacitado para detectar y tratar la enfermedad, así como para manejar los aspectos diagnósticos, terapéuticos y psicológicos relacionados.
El Ministro mencionó que El Salvador cuenta con capacidad en sus laboratorios para realizar pruebas PCR específicas para mpox, necesarias para un diagnóstico preciso.
También se dispone de vacunas en el país, aunque estas se administran solo a quienes han estado en contacto con personas infectadas, y no de manera preventiva como las vacunas para COVID-19 o influenza.
La reciente declaración de emergencia por parte de la OMS se centra en una cepa más mortal del virus, conocida como clado 1, que ha mostrado una mayor tasa de mortalidad. Este clado ha causado más de 20,000 casos en África y se ha extendido a 13 países.
“Estamos ante una enfermedad que, al ser zoonótica y endémica en ciertos países de África, ha presentado un aumento significativo en su propagación”, explicó Alabí.
El brote actual de mpox, que la OMS clasificó como emergencia de salud pública de importancia internacional, ha llevado a una mayor preocupación debido a la cepa clado 1, que presenta una tasa de mortalidad de hasta un 10%.
La enfermedad puede causar complicaciones graves y es particularmente peligrosa para poblaciones vulnerables, como niños.
El Salvador ha estado monitoreando la mpox desde 2022, cuando se registraron casos asociados al clado 2, caracterizado por una baja letalidad. Aunque el país no reportó muertes relacionadas en ese periodo, el nuevo brote plantea desafíos adicionales.
La OMS ha convocado a una respuesta internacional coordinada para controlar el brote, resaltando la necesidad de medidas adecuadas y cooperación global para enfrentar la emergencia de manera efectiva.
















