Por Redacción YSKL
Elon Musk anunció que entregará una acción de SpaceX a cada niño de Estados Unidos durante 2027, mientras que Anthropic, desarrolladora del asistente de inteligencia artificial Claude, destinará el 5 % de sus acciones a un fondo para financiar iniciativas de beneficio público.
Ambos anuncios se producen en un contexto de creciente escrutinio sobre la industria de la inteligencia artificial (IA), debido a las preocupaciones por sus efectos en el empleo, la seguridad y la sociedad.
Musk comunicó su propuesta este lunes mediante una publicación en redes sociales.
“El próximo año, daré una de mis acciones de SpaceX a cada niño de Estados Unidos. Este será el primero de muchos”, escribió.
El empresario reaccionó después de que Anthropic anunciara la creación de su fondo. En respuesta a esa iniciativa, Musk había recomendado entregar las acciones directamente a la población y afirmó que él seguiría ese modelo.
Por el momento, no se han divulgado detalles sobre cómo se distribuirían las acciones de SpaceX entre los niños estadounidenses ni cuáles serían los requisitos para recibirlas.
Anthropic destinará acciones a un fondo de beneficio público
Anthropic informó que el 5 % de sus acciones se asignará a un fondo destinado a realizar donaciones para el “bien público”.
La compañía también indicó que su junta directiva podría autorizar una asignación adicional del 2 % de sus acciones.
Según la empresa, los recursos del fondo no se utilizarán para financiar actividades de presión política ni donaciones a partidos o candidatos, tanto en Estados Unidos como en otros países.
La iniciativa se conoce mientras Anthropic prepara el terreno para una posible salida a bolsa que, según las estimaciones mencionadas en la información original, podría valorar a la compañía en más de un billón de dólares.
La empresa también comunicó a potenciales inversionistas que sus ingresos aumentaron un 45 %, hasta alcanzar los 16,800 millones de dólares, durante los tres meses que finalizaron en septiembre.
SpaceX y Anthropic buscan posicionarse en el mercado tecnológico
SpaceX, la compañía aeroespacial de Musk, también es propietaria de xAI, empresa dedicada al desarrollo de inteligencia artificial. Según la información proporcionada, SpaceX realizó en junio una oferta pública inicial de acciones que recaudó 85,700 millones de dólares.
Las compañías de IA buscan demostrar que pueden generar ingresos y beneficios significativos pese a las grandes inversiones que requieren el desarrollo de modelos y la construcción de infraestructura tecnológica.
Al mismo tiempo, empresas de distintos sectores han reducido puestos de trabajo después de invertir en inteligencia artificial, algunas de ellas alegando que la automatización permite aumentar la eficiencia.
Un estudio del Fondo Monetario Internacional publicado en 2024 estimó que cerca del 40 % de los empleos en el mundo podrían verse afectados por la IA. En las economías avanzadas, la proporción podría alcanzar el 60 %.
Persisten preocupaciones por la seguridad de la IA
Las promesas de donaciones llegan en medio de las advertencias de investigadores y directivos sobre la velocidad del desarrollo de esta tecnología.
En septiembre, Jacob Coxon, un investigador que dejó Anthropic, afirmó en declaraciones a la BBC que quienes trabajan en el sector están “genuinamente asustados” por el ritmo de los avances y sus posibles consecuencias para la humanidad.
Coxon también advirtió sobre los riesgos de mantener el ritmo actual de desarrollo. Sus declaraciones se difundieron ampliamente después de publicar su renuncia y sus preocupaciones sobre la seguridad de la inteligencia artificial.
El director de Anthropic, Dario Amodei, ha planteado anteriormente la necesidad de desacelerar el desarrollo de la IA. Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, y Musk también han expresado su respaldo a propuestas de desaceleración, regulación y supervisión independiente del desarrollo de modelos.
Trump rechaza nuevas restricciones legales
A principios de octubre, el presidente estadounidense Donald Trump y responsables de importantes empresas de IA firmaron un documento descrito como un compromiso “moralmente vinculante” para que las compañías asuman la responsabilidad de garantizar la seguridad de sus tecnologías.
Sin embargo, Trump ha rechazado reiteradamente la idea de establecer leyes para controlar el desarrollo de dicha tecnología.
Posteriormente, el mandatario nombró al director de inteligencia nacional, Jay Clayton, para encabezar un nuevo grupo de trabajo sobre la inteligencia artificial, encargado de coordinar la participación del Gobierno con consumidores, empresas y organizaciones religiosas.

