Por Redacción YSKL
La Embajada de Estados Unidos en El Salvador anunció este miércoles la juramentación de 29 voluntarios del Cuerpo de Paz, quienes realizarán dos años de servicio en comunidades salvadoreñas como parte de la promoción Torogoz 2.
Los voluntarios se incorporarán a dos programas: 18 participarán en iniciativas de Desarrollo Juvenil y 11 en Desarrollo Económico Comunitario, con actividades orientadas a ampliar oportunidades y fortalecer capacidades locales.
Capacitación y áreas de trabajo
Antes de asumir sus funciones, los participantes completaron 11 semanas de capacitación intensiva en español, adaptación cultural y habilidades técnicas para prepararse para el trabajo con las comunidades.
La encargada de negocios de la Embajada de Estados Unidos, Naomi Fellows, destacó la preparación de los voluntarios y agradeció a las instituciones y organizaciones que colaboran con el programa.
“Durante 11 semanas se prepararon con esfuerzo, con paciencia y con mucho corazón. Hoy dan un paso que pocas personas se atreven a dar”, expresó.
Fellows también señaló que la labor del Cuerpo de Paz se basa en la colaboración entre personas y comunidades, y mencionó como posibles resultados el apoyo a artesanos para encontrar nuevos mercados y a emprendedores para ampliar sus negocios.
“Aportan su presencia, su tiempo y su disposición a servir para hacer una diferencia, y su impacto será real”, afirmó.
Segundo grupo desde la reapertura del programa
Torogoz 2 es el segundo grupo de voluntarios que se incorpora desde la reapertura del programa en El Salvador en 2023.
Con su llegada, el Cuerpo de Paz contará con 38 voluntarios en servicio en el país, incluidos los nueve que ya desarrollan actividades.
Según la Embajada estadounidense, el programa inició operaciones en El Salvador en 1962 y, desde entonces, más de 2,277 voluntarios han contribuido a proyectos relacionados con educación, desarrollo económico, liderazgo juvenil y fortalecimiento comunitario.
Intercambio cultural
Durante su intervención, la encargada de negocios animó a los voluntarios a aprovechar la experiencia y a mantener una actitud abierta ante las diferencias culturales y los retos que puedan enfrentar durante los dos años de servicio.
“Vienen a transformar, pero también a dejarse transformar. Les aseguro que dentro de dos años no serán las mismas personas que están sentadas hoy aquí”, manifestó.
La diplomática agregó que la experiencia busca fortalecer los vínculos entre estadounidenses y salvadoreños mediante el trabajo conjunto con comunidades, autoridades locales y familias anfitrionas.

