Por Redacción YSKL
El Kennedy Center de Washington enfrenta una crisis financiera, legal y operativa mientras el presidente Donald Trump mantiene su intervención sobre la institución y defiende su permanencia al frente de la junta.
La disputa se intensificó después de que una demanda presentada por la representante demócrata Joyce Beatty derivara en una orden judicial para retirar el nombre de Trump del edificio y limitar la posibilidad de que las instalaciones sean cerradas por completo.
A finales de esta semana, el Gobierno solicitó al juez federal permitir el cierre del Kennedy Center durante dos años para realizar renovaciones. En el escrito presentado ante el tribunal, describió el edificio como “peligrosamente deteriorado y en ruinas”.
Ese mismo día, más de una docena de empleados fueron despedidos, incluida la principal portavoz de la institución, según dos fuentes citadas por CNN.
Trump ha amenazado con demoler el edificio
La disputa por el futuro del Kennedy Center también ha incluido amenazas de demolición. Esta semana, Trump fue visto a bordo del Air Force One con un cartel que aparentemente decía “Kennedy Center DEMOLISHED”.
Posteriormente, el juez federal ordenó que se notificara con 30 días de anticipación cualquier cambio importante en las instalaciones, aunque todavía no está definido cómo continuará el proceso.
Trump ha responsabilizado a la administración anterior por la situación financiera del centro y también ha cuestionado la demanda presentada por Beatty.
Mientras tanto, funcionarios actuales y anteriores, artistas y representantes de la industria sostienen que la intervención del presidente ha contribuido a la salida de donantes y a la cancelación de presentaciones.
“Las producciones de Broadway no volverán, los artistas no volverán”, afirmó una fuente familiarizada con la programación. La misma fuente agregó que los donantes tampoco regresarían mientras Trump continúe como presidente de la junta.
Control de Trump comenzó en 2025
La intervención de Trump en el Kennedy Center comenzó poco después de asumir su segundo mandato. En febrero de 2025 anunció que tomaría el control de la junta y posteriormente asumió su presidencia.
Trump también nombró como director ejecutivo a Richard Grenell, uno de sus aliados políticos.
“Así que tomamos el control del Kennedy Center”, dijo entonces el presidente, agregando que “voy a ser el presidente de la junta y vamos a asegurarnos de que sea bueno y de que no sea ‘woke’”.
El cambio provocó cancelaciones de algunas presentaciones, entre ellas el espectáculo de Broadway “Hamilton”.
En diciembre de 2025, la junta votó para cambiar oficialmente el nombre del recinto a “The Donald J. Trump and The John F. Kennedy Memorial Center for the Performing Arts”. Un día después fueron instalados nuevos letreros en la fachada.
Caen las presentaciones y los ingresos
El Kennedy Center combina recursos públicos con ingresos provenientes de su programación y donaciones privadas. Según documentos presentados ante el Servicio de Impuestos Internos, durante el año fiscal 2024 reportó $307 millones en ingresos.
El Congreso aportó aproximadamente $37 millones durante el último año fiscal, de acuerdo con la legislación de asignaciones mencionada en el reporte.
Después de la incorporación del nombre de Trump, decenas de artistas cancelaron sus presentaciones y la asistencia disminuyó. Fuentes citadas por CNN señalaron que el centro recurrió durante meses a ofrecer entradas gratuitas o con descuento para ocupar las butacas.
Carlos Simon, compositor residente del Kennedy Center desde 2021, describió la situación de las presentaciones durante ese periodo.
“Había una sensación de desesperanza alrededor de las presentaciones. Nadie asistía a las presentaciones”, afirmó.
Simon agregó que la National Symphony Orchestra comenzó a presentarse también en otros espacios de Washington y expresó su preocupación por el papel político que, según su percepción, adquirió la institución.
“Me da mucha pena que se haya convertido en una herramienta o un peón político, pero la música tiene que continuar”, señaló.
Centro recibió fondos para renovaciones
El Kennedy Center también obtuvo $257 millones mediante la legislación conocida como “la gran y hermosa ley”, destinados a reparaciones de capital, restauración, mantenimiento acumulado y estructuras de seguridad.
Sin embargo, la junta sostiene que necesita financiamiento adicional para completar las renovaciones y Trump ha vinculado su respaldo a la permanencia de su nombre en el edificio.
La dirección actual, representada por el director ejecutivo Matt Floca, argumentó ante el juez que el cierre temporal es necesario debido a preocupaciones relacionadas con la seguridad y el estado de las instalaciones.
Recuperación de programación podría tomar años
Incluso si el edificio continúa operando después de la disputa judicial y las obras, la recuperación de la programación requeriría tiempo, especialmente para los espectáculos de Broadway.
Una fuente involucrada en la programación explicó que, si las negociaciones con las compañías comenzaran de inmediato, las giras podrían regresar entre mediados de 2027 y 2028.
“Ese es el tiempo que toma poner todas estas piezas en su lugar”, señaló.
La crisis actual ocurre después de más de un año de cambios en la dirección, la junta, el nombre del edificio y la programación, mientras los tribunales deben resolver los recursos relacionados con el control de la institución y el futuro de sus instalaciones.

