Por Redacción YSKL
Las micro y pequeñas empresas (MYPE) de El Salvador enfrentan dificultades para integrarse al sistema financiero formal y acceder a créditos cuyas condiciones respondan a sus necesidades, según el cuarto Informe del Estado de la MYPE 2026, denominado La otra cara de la economía, elaborado por la Fundación de Apoyo Integral (FUSAI).
El estudio señala que el 52 % de estas empresas no está vinculado al sistema financiero formal, mientras que el 47 % de quienes tienen un crédito considera que las condiciones otorgadas, como la tasa de interés, el plazo y el monto, se adecuaban poco o nada a sus necesidades.
Acceso, uso y calidad de los servicios financieros
Rafael Pleitez, coordinador de investigaciones del Observatorio MYPE, explicó que uno de los principales hallazgos del informe es la limitada relación de una parte del sector con las instituciones financieras.
“52 de cada 100 micro y pequeñas empresas no están vinculadas con el sistema financiero formal”, afirmó.
Según Pleitez, el 48 % sí mantiene algún vínculo con el sistema financiero, pero solo 35 de cada 100 MYPE están bancarizadas, es decir, tienen relación con una institución supervisada por la Superintendencia del Sistema Financiero.
El investigador señaló que tener una cuenta de ahorro o un crédito activo no necesariamente significa que una empresa utilice los servicios financieros en sus operaciones cotidianas o que los productos contratados respondan a sus necesidades.
Para evaluar esa relación, el informe incorpora un índice que contempla tres dimensiones:
- Acceso: si la empresa puede obtener servicios financieros.
- Uso: si utiliza esos servicios en sus operaciones.
- Calidad: si las condiciones de los productos financieros se ajustan a sus necesidades.
Pleitez sostuvo que todavía hay espacio para mejorar la inclusión financiera y la calidad de los servicios disponibles para las MYPE.
MYPEs concentran una parte importante del empleo
El informe también destaca el peso de las micro y pequeñas empresas en la economía salvadoreña. Luis Castillo, director de FUSAI, afirmó que estas representan cerca del 70 % de la población económicamente activa y generan alrededor del 75 % de los empleos, además de aportar, en promedio, cerca del 45 % del producto interno bruto (PIB) en los últimos años.
Castillo indicó que el sector emplea aproximadamente a un millón de personas y que el estudio también examinó las necesidades de contratación de los empresarios.
“Lo interesante es que demandan trabajadores polivalentes, no especialistas”, explicó.
Los trabajadores polivalentes son aquellos capaces de desempeñar distintas funciones dentro de un negocio, en lugar de concentrarse en una sola tarea. De acuerdo con los datos presentados, tres de cada cuatro MYPE contratan a personas con estas características.
Un ecosistema adaptado a las necesidades del sector
Las micro y pequeñas empresas representan el 99 % del parque empresarial del país y dos tercios de la ocupación, según la información difundida sobre el estudio.
Los resultados plantean desafíos tanto para la inclusión financiera como para la contratación laboral. En el ámbito financiero, el informe señala la necesidad de ampliar el acceso, fomentar el uso efectivo de los servicios y mejorar las condiciones de los créditos.
En materia laboral, la demanda de trabajadores capaces de realizar diversas actividades refleja las necesidades operativas de los negocios. El estudio advierte sobre la importancia de construir un ecosistema que responda a las características y necesidades de este sector empresarial.

