Por: DW
El primer ministro israelí y líder del partido Likud, Benjamín Netanyahu, emitió su voto en un colegio electoral en Jerusalén, acompañado de su esposa, Sara.
Comicios clave, participación récord
«¡Vayan a votar!», instó Netanyahu a los israelíes en hebreo, según un comunicado difundido por su Oficina, en unos comicios cruciales para el futuro de Netanyahu, tres años tras los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023 y el inicio de la ofensiva contra Gaza.
Su partido Likud se encuentra segundo en las encuestas, codo a codo con el del partido liberal Yashar!, de su principal rival, el centrista Gadi Eisenkot, un político novato y exjefe militar. Y los analistas consideran que los partidos musulmanes podrían ser clave para formar Gobierno.
«Les pido a todos que salgan, que voten, que cumplan con su deber cívico; solo una victoria amplia y significativa sobre el Likud enviará a Netanyahu a casa. Y les pido a todos que lo hagan», dijo Eisenkot en un mensaje en hebreo a pie de urna, al emitir su voto junto a su mujer, Hana, en un colegio electoral de la ciudad de Herzliya, al norte de Tel Aviv.
Por ahora, la participación electoral es la más alta desde 1977, según los datos publicados al mediodía por la Comisión Electoral Central de Israel, con un 31,5 % del electorado que ha ejercido su derecho al voto, tres puntos más que en los comicios de 2022.
«Miren, están advertidos. Los índices de participación en el sector árabe del sur, sin ir más lejos, son más altos que en el sector judío. Tienen que salir a votar», insistió Netanyahu, animando a que «nadie se quede en casa».
«Lo que está en juego, lo que está en la balanza, es la preservación de nuestro Estado judío: un gobierno de derechas fuerte liderado por el Likud junto con todos nuestros socios, o un gobierno de izquierdas, con partidos árabes, que acabará con el Estado de Israel», auguró repitiendo el ‘leitmotiv’ de toda su campaña.
Tres detenciones
Netanyahu envió también a los votantes un videomensaje en el que acusaba a la izquierda y a los partidos árabes israelíes de intentar «robar las elecciones», después de que la Policía detuviera en el Néguev (sur) a «tres altos funcionarios» sospechosos de haber intentado comprar votos para el partido islamista Raam.
Sin embargo, las autoridades electorales señalaron que esas personas fueron arrestadas cerca de sus hogares y «aún no habían llegado a los centros de votación». Precisaron que se está investigando y se trató de un «caso aislado».
«Durante el registro de las casas de los sospechosos se confiscaron sobres que contenían decenas de miles de séqueles en efectivo, junto a notas y otras evidencias», informó la Policía de Israel en un comunicado.
Investigación aún en curso
Según la nota, agentes del Distrito Sudeste, que engloba al Néguev y al Valle de Aravá, llevaron a cabo estas detenciones dentro de su trabajo para «identificar y prevenir delitos relacionados con las elecciones e intentos de influir ilegalmente en la elección de los votantes».
Los arrestados son tres residentes de la localidad beduina (musulmana) de Segev Shalom y Arara Banegev. Su intención, de acuerdo con el escrito, habría sido comprar votos en favor del partido Raam del parlamentario de origen palestino Mansur Abás.
Los detenidos fueron derivados a la Unidad de Fraude del distrito para ser interrogados, y está previsto que comparezcan este martes ante un tribunal para extender su detención mientras se desarrolla la investigación, aún en curso, añade la fuente policial.
«Netanyahu está en pánico y prepara el terreno para impugnar los resultados», reaccionó Yashar!, el partido centrista de Gadi Eisenkot en un comunicado.

