Por: Redacción YSKL
El presidente de la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA), Dagoberto Arévalo, participó en el Primer Congreso Nacional de Operadores de Sistemas de Agua Potable y Saneamiento en El Salvador (CONASA).
Durante el encuentro, el titular de la autónoma expuso las experiencias de la institución en la prestación del servicio y abordó los procesos de modernización, así como la sustitución de tuberías que ya cumplieron su vida útil. Señaló además que las fugas representan uno de los principales desafíos para la entidad debido al alto volumen de agua no contabilizada que generan.
Sobre la reunión de los actores del sector hídrico, Arévalo destacó que «se han reunido todos para conocer las experiencias que se llevan del manejo del recurso hídrico y también de los servicios de agua potable y saneamiento para las comunidades y nosotros para las grandes ciudades». Asimismo, detalló que los trabajos de renovación se ejecutan de manera paulatina. «Estamos renovando tuberías para reducir las pérdidas de agua que son a través de las fugas, como también garantizarle más continuidad del servicio para la población. Vamos por etapas, vamos, digamos, por una calle, terminamos, nos movemos a la otra y así vamos; así que estamos con los fondos del programa con el BID, con Banco Mundial, renovando tuberías acá principalmente en el área metropolitana de San Salvador», explicó.
De acuerdo con datos oficiales de ANDA, las pérdidas generadas por fugas y hurto equivalen al 61.2% del agua potable producida en el país. Este volumen, denominado técnicamente «agua no contabilizada», representa 269.28 millones de metros cúbicos anuales que no generan ingresos a la institución. Esta situación implica un costo aproximado de $455.3 millones de dólares al año, monto que el Estado absorbe para cubrir los gastos operativos del sistema.
En otro punto de su intervención, el presidente de la autónoma confirmó avances significativos en la planta potabilizadora de Ilopango, proyecto donado por la República Popular China con una inversión valorada en aproximadamente $40 millones de dólares. Arévalo informó que la infraestructura se encuentra en fase de pruebas en sus sistemas de maquinaria, bombeo y equipo especializado, al tiempo que se capacita al talento humano salvadoreño que la operará. «En este momento estamos entrenando a todo el personal que se va a hacer cargo de operar la planta. Acuérdense que es una tecnología muy importante, muy moderna, así que el personal tiene que entrenarse. Una vez hayamos pasado las etapas de prueba, entrenamiento y todo, entonces ya vamos a anunciarle a la población más adelante cuando ya esté operativa», indicó.
Consultado sobre la fecha estimada para el inicio formal del suministro, el funcionario señaló que los plazos dependen del proceso de formación técnica con los constructores del proyecto. «Es una planta construida por tecnología china y son ellos los que la han construido, y nosotros estamos entrenándonos con esa tecnología», puntualizó. Una vez en funcionamiento, la planta de Ilopango alcanzará una capacidad de producción de 300 litros de agua por segundo, beneficiando directamente a más de $250,000 habitantes de los distritos aledaños.

