Por Redacción YSKL
La diversificación de la matriz de generación eléctrica puede reducir el impacto de la menor disponibilidad de agua sobre el sistema energético salvadoreño, aunque la sequía podría traducirse en mayores costos de electricidad, señaló este miércoles el presidente de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), José Luis Saca.
Saca señaló que los niveles de los embalses se encuentran en una condición que no se observaba desde hace décadas, pero sostuvo que el crecimiento de otras fuentes de generación permite reducir la dependencia de la hidroelectricidad.
“Los embalses están en una baja histórica, que no se veía desde hace 40 años”, afirmó.
A la vez, destacó que durante ese período “se ha venido diversificando la matriz energética”.
Las declaraciones fueron brindadas durante la inauguración del Congreso Regional de Energía (COREN 2026), organizado por la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI), un encuentro de tres días que reúne a especialistas nacionales e internacionales del sector energético.
Sequía podría elevar los costos
El presidente de la ANEP indicó que la reducción de la generación hidroeléctrica puede tener efectos sobre los costos de la electricidad, particularmente si aumenta la participación de otras fuentes de generación.
“Sí puede haber un impacto en el costo”, sostuvo Saca, al referirse a los posibles efectos de la sequía sobre las empresas.
El empresario señaló que el sector privado aún no había percibido directamente un impacto en sus costos, aunque consideró que las condiciones del mercado energético podrían trasladarse posteriormente a las empresas.
“Algún impacto va a haber, sin lugar a dudas”, afirmó.
Saca también planteó que mantener el suministro eléctrico, aun con un eventual incremento en el costo, resulta preferible a enfrentar problemas de disponibilidad de energía, y reiteró la necesidad de continuar ampliando las fuentes de generación.
ETESAL descarta racionamientos en el último trimestre
El presidente de la Empresa Transmisora de El Salvador (ETESAL), Edwin Núñez, también atribuyó importancia a la diversificación de la matriz ante las condiciones de sequía y sostuvo que el país no contempla escenarios de racionamiento eléctrico para el último trimestre del año.
Núñez mencionó entre las fuentes y proyectos que contribuyen a esa diversificación a Energía del Pacífico, los parques fotovoltaicos y la planta Ventus.
“Esto ayuda a que en estos momentos que hay un gran problema, todos sabemos del cambio climático y que hay poca lluvia, pueda diversificarse la matriz y no solo depender de una fuente”, afirmó.
El funcionario indicó que otros países han planteado posibles racionamientos para los últimos meses del año debido a las condiciones hídricas, pero sostuvo que esa posibilidad no se prevé para El Salvador.
“Y en El Salvador esa posibilidad no hay, gracias a esa diversificación energética”, declaró.
Diversificación como estrategia ante el déficit hídrico
Saca sostuvo que la situación de los embalses refuerza la necesidad de continuar incorporando fuentes de generación distintas de la hidroeléctrica.
“Creo que ese es el camino: seguir diversificando la matriz energética para que podamos estar preparados ante este tipo de desastres naturales”, afirmó.
En esa misma línea, Núñez señaló que la diversificación permite reducir la dependencia de una sola fuente de generación ante períodos de menor disponibilidad de lluvia.
El escenario plantea, por tanto, dos efectos diferenciados para el sector energético: la menor disponibilidad de agua puede reducir el aporte de la generación hidroeléctrica, mientras que la existencia de otras fuentes permite mantener la disponibilidad del servicio, aunque persiste la posibilidad de un impacto en los costos de generación.
El escenario hídrico ocurre bajo alerta roja
Las declaraciones de los representantes empresariales y del sector eléctrico se producen un día después de que la Dirección General de Protección Civil declarara alerta roja por sequía meteorológica y agrícola en todo el territorio nacional.
La declaratoria, emitida el 25 de agosto, señala un déficit de precipitaciones, períodos secos y temperaturas superiores a lo normal. El documento cita la Perspectiva Nacional del Clima agosto-noviembre 2026 del Ministerio de Medio Ambiente, que prevé lluvias por debajo de lo normal entre agosto y octubre.
Según la resolución, para ese período se estima un acumulado de 6 milímetros frente a un promedio de 939 milímetros. Las probabilidades de precipitaciones por debajo de lo normal alcanzan entre 70 % y 90 % en las zonas paracentral y oriental.
La declaratoria también registra hasta 19 días secos consecutivos desde el 7 de agosto y señala que durante agosto se han registrado 14 récords de temperatura, con máximas de hasta 9 °C por encima de los registros habituales en Santa Rosa de Lima.

