Por Redacción YSKL
El adelanto de las altas temperaturas y el aumento de las olas de calor están generando un debate en Reino Unido sobre la capacidad de las escuelas para funcionar durante los meses más cálidos y sobre la posibilidad de modificar el calendario escolar.
Un análisis de datos de temperatura citado por la BBC señala que, en la década de 1960, el primer día del año con temperaturas de 30 °C ocurría, en promedio, el 13 de julio. En la década de 2020, esa fecha se adelantó al 19 de junio.
El cambio ha coincidido con dificultades para mantener las condiciones adecuadas en las aulas. Durante la ola de calor de junio, más de 1,000 escuelas en Reino Unido cerraron o enviaron a sus estudiantes a casa antes de tiempo, mientras alumnos de GCSE y A-level realizaron exámenes en condiciones de temperaturas extremas.
Baroness Brown, presidenta del Comité de Adaptación al Cambio Climático del Reino Unido, advirtió que las altas temperaturas pueden afectar de manera significativa la concentración y el rendimiento de los estudiantes.
Altas temperaturas también afectan los exámenes
El problema ha adquirido especial relevancia durante los períodos de evaluación. Un informe reciente del Climate Change Committee citado por la BBC señala que realizar un examen a 32 °C está asociado con una probabilidad de aprobación aproximadamente 10 % menor que hacerlo a 22 °C.
Un estudio publicado en 2024 en Climate Risk Management encontró que temperaturas superiores a 24 °C pueden afectar el aprendizaje y estimó una reducción del rendimiento estudiantil de entre 2 % y 12 % por cada grado adicional de temperatura en el aula.
El mismo estudio utilizó 26 °C como límite superior de confort y estimó que las escuelas de Inglaterra alcanzan o superan actualmente ese nivel durante unos 59 días al año. Con un calentamiento de 2 °C, la cifra podría subir a 71 días.
Escocia ya utiliza un calendario diferente
El calendario escolar escocés contempla vacaciones de verano desde finales de junio o principios de julio hasta mediados de agosto. En Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte, las vacaciones comienzan más tarde, normalmente a finales de julio, y los estudiantes regresan a principios de septiembre.
La diferencia ha cobrado relevancia porque parte de las temperaturas más elevadas se registran mientras los estudiantes de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte todavía están en las aulas.
Will Lang, meteorólogo jefe del Met Office, explicó que la temporada cálida está ampliándose. Según señaló, el período de temperaturas elevadas se está haciendo más frecuente en mayo y septiembre, además de los meses tradicionales de junio, julio y agosto.
El Met Office prevé que el verano de 2026 podría convertirse en el más caluroso registrado en Reino Unido. Durante junio se registró una temperatura de 38 °C en Lingwood, Norfolk, el valor más alto registrado para ese mes en el país.
¿Adelantar las vacaciones o adaptar las escuelas?
Una de las opciones planteadas es adelantar el inicio de las vacaciones de verano para reducir la exposición de estudiantes y profesores a las condiciones más extremas de julio.
Quienes respaldan esa posibilidad sostienen que un descanso desde finales de junio permitiría evitar parte de las temperaturas máximas del verano. Sin embargo, el calor también puede presentarse en mayo, junio, agosto o septiembre, por lo que el cambio de calendario no eliminaría completamente el problema.
Otra alternativa consiste en adaptar los edificios escolares mediante sistemas de ventilación, refrigeración y otras medidas para hacerlos más resistentes a temperaturas elevadas.
Gemma Beake, madre de dos estudiantes en Bristol, considera que las escuelas podrían convertirse en lugares más seguros si reciben inversión para mantener temperaturas adecuadas en su interior.
Steve Chalke, fundador de Oasis Academy, que administra más de 50 escuelas en Inglaterra, planteó que el país necesita una estrategia nacional.
“Sin duda necesitamos replantearnos el año escolar”, afirmó.
Francia y España ya aplican medidas ante el calor extremo
Algunos países europeos han establecido protocolos específicos para situaciones de calor extremo. En Francia y España, las autoridades locales cuentan con directrices que pueden activar modificaciones de horarios o cierres escolares cuando las temperaturas alcanzan determinados niveles.
En Reino Unido, en cambio, no existe una temperatura máxima legal específica para las aulas. La National Education Union recomienda mantenerlas por encima de 18 °C, pero no establece un límite superior equivalente.
La discusión también contempla medidas más inmediatas, como permitir que las escuelas comiencen y terminen antes durante jornadas especialmente calurosas, flexibilizar el uniforme o establecer criterios nacionales para decidir cuándo un centro debe cerrar.
Un problema que requeriría planificación nacional
En Inglaterra, las fechas de los períodos escolares son determinadas por los responsables de cada centro. En las escuelas públicas administradas por las autoridades locales, estas fijan las fechas, mientras que academias, escuelas libres y otros establecimientos tienen mayor autonomía.
Por ello, una modificación general del calendario requeriría coordinación y planificación a escala nacional.
El debate no se limita a decidir cuándo comienzan las vacaciones. También involucra la adaptación de edificios, la realización de exámenes, los horarios diarios y los protocolos para jornadas de calor extremo.
Chalke resumió una de las principales demandas de los responsables escolares.
“Ahora necesitamos pensar y prepararnos adecuadamente también para los ‘días de calor’”, señaló.
La BBC señala que tanto modificar el calendario académico como adaptar la infraestructura requerirían cambios institucionales y una inversión considerable, por lo que las decisiones actuales tendrían efectos durante los próximos años.

