Joven política toma por sorpresa a la izquierda en Italia

Una mujer estadounidense-italiana que comenzó su carrera en dos campañas de Barack Obama se está convirtiendo en una estrella en ascenso en la política en Italia.

En una semana, Elly Schlein, de 35 años, pasó de la relativa oscuridad como agente político a las nuevas fuerzas izquierdistas de Italia.

Ese frente político _representado también por “Las Sardinas”, un nuevo movimiento social de protesta contra el racismo y el populismo_ impidió al derechista Matteo Salvini derrocar al gobierno regional de centro izquierda en su histórica fortaleza de Emilia-Romaña. Esa derrota en la votación regional el 26 de enero también retrasó la ambición de Salvini de recuperar el poder en el gobierno nacional de Italia.

La visibilidad de Schlein creció pocos días antes de las elecciones, cuando se volvió viral un video donde se enfrenta a Salvini, exministro del Interior, por no presentarse a 22 sesiones de negociación sobre política migratoria cuando ambos representaban a Italia como legisladores europeos. El político populista la hizo esperar 80 segundos para darle una respuesta mientras él miraba su teléfono, luego dijo que estuvo presente durante el conteo.

Con solo tres meses de campaña por un lugar en el consejo regional de Emilia-Romaña, Schlein, quien creció en Suiza y fue legisladora en el Parlamento Europeo, obtuvo la mayoría de los votos por escrito en la historia electoral de la región. Su partido, Valentía Emilia-Romaña, aumentó en casi 4 puntos porcentuales a 51% el apoyo del gobernante Partido Demócrata de centro izquierda.

El sorprendente resultado ha hecho que el futuro político de Schlein sea objeto de especulación nacional.

La han comparado con la congresista estadounidense Alexandria Ocasio-Cortez, una demócrata de Nueva York, por su inesperado ascenso y su estatus de activista ajena a la política. Ahora las personas se detienen para saludarla mientras camina por Bolonia, la ciudad del norte de Italia donde ha vivido durante los últimos 15 años, incluidos cinco años viajando hacia y desde Bruselas como legisladora europea.

Durante una entrevista reciente un transeúnte le dijo que era “una maravilla” y la declaró la próxima líder de la izquierda de Italia.

“Algo ha cambiado”, reconoció Schlein.

Su éxito podría darle influencia para pedir un papel clave en la política regional. También ha obligado al jefe del Partido Demócrata, Nicola Zingaretti, a responder preguntas sobre un posible papel de Schlein en el partido, que dejó en 2015 como parte de un cisma interno.