Biden culpa de la situación en la frontera al clima, a Trump y a México

Foto: BBC
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En su primera rueda de prensa desde que asumió el cargo, el pasado 20 de enero de 2021, el mandatario anunció además que planea administrar 200 millones de vacunas antes de concluir sus primeros 100 días en el cargo.
 

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, reconoció este jueves que su decisión de revocar algunas de las medidas migratorias implementadas por el anterior Gobierno han tenido un impacto en la llegada de migrantes al país, pero aseguró que la difícil situación que se vive en estos momentos en la frontera en realidad se debe a otros factores, como el clima, el propio expresidente Donald Trump e, incluso, México.

«La verdad del asunto es que nada ha cambiado», aseguró Biden en la que fue su primera conferencia de prensa oficial desde que asumió la presidencia del país, el pasado 20 de enero.

El mandatario contestó así a una pregunta sobre la creciente llegada de migrantes, especialmente menores no acompañados, a la frontera sur del país, un flujo que la oposición republicana atribuye a los cambios en la política inmigratoria implementados por la Administración Biden.

«Pasa cada año, en esta época, hay un incremento significativo en la llegada de gente que viene a la frontera», aseguró Biden, un ciclo que el mandatario aseguró que se debe a las condiciones climáticas favorables, pero acuciado este año por los varios desastres naturales que en los últimos años han azotado la región, especialmente Centroamérica.

El demócrata rechazó que este incremento se deba a que la gente de otros países le perciba como un líder «más agradable» que su antecesor, el expresidente Donald Trump, y apuntó al repunte de llegadas que se registró el año pasado tras el paso de los huracanes Iota y Eta por Centroamérica, que dejaron a la región devastada.
“¿Acaso alguien cree que hubo un incremento del 31% durante la presidencia Trump, porque era un tipo agradable y estaba haciendo cosas agradables en la frontera?», preguntó con sorna a la audiencia. «Esa no es la razón por la que vienen».
En febrero, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) detuvo a más de 100.000 personas en la frontera, un incremento del 28% en comparación con enero. De ellas, 19.246 eran unidades familiares y casi 9.500 menores no acompañados, según datos del CBP.

 

 «La gran mayoría de los que cruzan nuestra frontera son enviados de vuelta»

Joe Biden, presidente de EE. UU.

 

No obstante, el 72% de todas las personas que llegaron a la frontera el mes pasado fue enviado de vuelta a México, según datos del centro de estudios de políticas American Immigration Council. “La gran mayoría de los que cruzan nuestra frontera son enviados de vuelta», destacó hoy el presidente.
El mandatario defendió, una vez más, que es necesario encarar la raíz del problema, la difícil situación que atraviesan algunos países y que llevan a sus ciudadanos a marcharse, para lo cual abogó por colaborar con otros Gobiernos y prestarles asistencia económica, algo a lo que se opuso su sucesor.
“Logramos una iniciativa de más de 700 millones de dólares para encarar la raíz del problema, que es el porqué la gente se está marchando. ¿Y qué hizo Trump? Eliminó esa financiación, no la usó, no lo hizo», recordó. «Y adicionalmente, desmanteló todos los elementos que servían para gestionar lo que era un problema y sigue siendo un problema, desde hace mucho tiempo».

Nueva meta de vacunación

Además de referirse a la cuestión en la frontera, Biden estableció este jueves un nuevo objetivo en su campaña de vacunación y se comprometió a administrar 200 millones de vacunas antes de que se cumplan sus primeros 100 días de mandato, duplicando así su anterior meta.

«Hoy marco un nuevo objetivo, a mis cien días de presidencia, haber administrado doscientos millones de dosis», declaró el mandatario durante una rueda de prensa en la Casa Blanca.

El presidente estableció así una nueva meta muy lejana de las 100 millones de dosis prometidas en campaña, una cifra que ya fue superada la semana pasada, tan solo 58 días después de que jurara el cargo.

Este mismo jueves, la directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la doctora Rochelle Walensky, informó en rueda de prensa que en Estados Unidos se está vacunando a un ritmo de «entre 16 y 20 millones de personas a la semana». «Eso significa que estamos más cerca de retomar las actividades que amamos llevar a cabo con aquellos que más nos importan», aseguró.

Actualmente, EE. UU. registra unos 55.000 nuevos contagios cada día y, desde el comienzo de la pandemia, acumula más de 30 millones de casos confirmados y 545.281 muertes por COVID-19, según datos recopilados por la Voz de América.

Otros asuntos y sorpresas

Al margen de estos dos temas, el presidente se explayó en otros tantos que dejaron tras de sí un reguero de sorpresas y posicionamientos que acapararon los titulares de la prensa nacional, entre ellos, desvelar que planea presentarse a la reelección en 2024, algo que descartó hacer durante toda la campaña.

«Mi plan es presentarme a la reelección. Esa es mi expectativa», dijo un Biden que, en ese caso podría llegar a jurar el cargo a los 82 años de edad.

Al ser preguntado sobre la posibilidad de tener que enfrentarse nuevamente en las urnas con Trump, llegó a bromear diciendo: «ay, Señor… le echo de menos».

 

«Mi plan es presentarme a la reelección. Esa es mi expectativa»

Joe Biden, presidente de EE. UU.

 

Mucho más serio estuvo Biden al salir a colación la relación entre Estados Unidos y China, maltrecha tras cuatro años de altibajos entre Washington y Beijing, y que tampoco parecen haberse suavizado por el momento con la Administración Biden.

«Su meta final —sostuvo— es convertirse en el país líder del mundo, el país más rico del mundo, el país más poderoso del mundo. Eso no va a pasar durante mi guardia».

En cuanto a la posible retirada de las tropas estadounidenses desplegadas en Afganistán antes del 1 de mayo, tal y como establece el acuerdo alcanzado el año pasado por el presidente Trump y la insurgencia talibán, Biden reconoció que ve «difícil» que así sea.

El presidente matizó que, en caso de que se quedaran, no sería «por largo tiempo»; pero al ser preguntado si veía posible que los soldados estadounidenses siguieran desplegados allí dentro de un año, concedió: «No contemplo ese escenario».