por Redacción YSKL
El alcohol es la adicción más común a nivel mundial y en El Salvador, mientras que la marihuana es la droga ilegal más frecuente en el país, según expertos en adicciones.
Manuel Salvador Morales, miembro de la Federación Salvadoreña de Centros de Tratamiento en Adicciones, explicó que la adicción es reconocida por la Organización Mundial de la Salud como una enfermedad.
“Es una enfermedad crónica, compulsiva, degenerativa porque afecta, dependiendo de la sustancia, casi todo el organismo”, afirmó.
Morales detalló que la adicción afecta funciones básicas como el sueño, la sed y el hambre, y modifica la estructura del cerebro a través de la neuroplasticidad.
“Una vez que se forma este hábito continuo de consumir estas sustancias, hay una tenue línea roja del usuario que, si se pasa, se vuelve adicto”
¿Qué dicen los especialistas salvadoreños sobre las adicciones?
- El alcohol es la droga legal más consumida y la marihuana la ilegal más frecuente en El Salvador.
- La adicción es una enfermedad crónica que modifica el cerebro y afecta funciones vitales.
- La adicción impacta negativamente a la familia y la sociedad, provocando marginación.
- El tratamiento debe ser voluntario, pero la enfermedad afecta la voluntad de buscar ayuda.
- Durante la pandemia aumentó el consumo y se igualaron los niveles de consumo entre hombres y mujeres.
- Aproximadamente medio millón de salvadoreños presentan consumo abusivo de alcohol.
- El policonsumo es común y el fentanilo es una droga emergente con alto riesgo de muerte súbita.
El impacto social y familiar de la adicción
El experto señaló que la adicción no solo afecta al individuo, sino también a su entorno.
“Si yo me enfermo de cáncer, mi familia me apoya, pero si me enfermo de adicción, mi familia termina por echarme de la casa. El adicto es marginado, incluso reprimido por la sociedad”, añadió Morales.
Sobre el consumo, indicó que el alcohol es la sustancia legal más consumida, y que la marihuana es la droga ilícita más accesible, “porque se cultiva por todos lados”.
Cómo reconocer la adicción
Según Morales, “una persona es adicta cuando dedica todo su tiempo, energía y recursos al uso de la sustancia, perdiendo sus conexiones sociales, laborales y familiares”.
Diferenció la dependencia psicológica, que es el impulso por consumir pese al daño, de la dependencia física, cuando el cuerpo “manda y el cuerpo obedece”.
Al respecto, mencionó una serie de criterios para identificar una adicción:
- La pérdida de conexiones sociales, laborales o familiares.
- La presencia de dependencia psicológica: deseo persistente de consumir a pesar del daño.
- La dependencia física: el cuerpo exige la sustancia por adaptación biológica.
- La búsqueda de aliviar síntomas como la resaca con más consumo.
Dificultades en el tratamiento de la adicción
Mario Antonio Girón, presidente de la Federación Salvadoreña de Centros de Tratamiento en Adicciones (FESACTA), destacó que “el tratamiento debe ser voluntario, pero la enfermedad llega a afectar el cerebro hasta inhibir la voluntad para buscar ayuda”.
Girón señaló que la negación de la adicción por parte del paciente y el estigma social dificultan la búsqueda de tratamiento.
“La familia no sabe qué hacer, se ve impotente, y el costo social es tremendo porque se aísla y margina al adicto”, expresó.
Datos nacionales sobre consumo y adicción
Según la Comisión Nacional Antidrogas (CNA), más de la mitad de la población salvadoreña ha probado alcohol alguna vez, y aproximadamente un 10 % de ellos presenta consumo abusivo.
Esto significa que cerca de medio millón de personas podrían tener un problema de adicción al alcohol.
Girón comentó que durante la pandemia aumentó el consumo de sustancias, incluyendo fármacos con potencial adictivo.
También observó que el consumo femenino se incrementó notablemente, alcanzando niveles similares a los del hombre, a pesar del estigma social más fuerte hacia las mujeres consumidoras.
Tendencias actuales: policonsumo y fentanilo
Morales explicó que en los últimos años se ha observado un aumento en el policonsumo, donde los usuarios combinan alcohol, marihuana, crack, metanfetaminas y, más recientemente, fentanilo.
En cuanto al fentanilo, afirmó que “aunque en la calle no se ven los casos extremos como en Estados Unidos, sí hay personas que consumen esta droga”. Recordó incidentes en instituciones públicas, como un enfermero que falleció tras inyectarse fentanilo en un hospital público.
El titular de FESACTA advirtió sobre la alta letalidad del fentanilo, una sustancia sintética que puede provocar paro respiratorio y muerte súbita, especialmente por su producción clandestina con purezas variables.
“En Estados Unidos, en 2023, murieron cerca de 200,000 jóvenes por sobredosis de fentanilo. El problema es que se presenta en pastillas y nadie teme consumir una simple pastilla”, agregó.

















