Por: Redacción YSKL
El Tribunal Tercero de Sentencia de San Salvador impuso una condena de 100 años de prisión a José Eduardo Flores Soto, de 35 años de edad, por el homicidio agravado de Alexander Heriberto Martínez Calderón y Jorge Alberto Martínez Calderón, de 13 y 15 años, respectivamente.
Los hechos ocurrieron el 20 de febrero de 2008, en la colonia Florida, calle El Calvario, en Aguilares, San Salvador. Ese día, ambos menores le dijeron a su padre que saldrían a «garrobear», pero no regresaron a casa.
Según la investigación, en la zona conocida como La Posona, testigos vieron a los menores en compañía de una reconocida pandillera del lugar. Poco después, varios sujetos de la pandilla 18 Sureños, —entre ellos Flores Soto— fueron vistos con una piocha y una pala. Momentos después, se escucharon cuatro disparos.
Los menores fueron reportados como desaparecidos y, seis días más tarde, sus cuerpos fueron encontrados enterrados y desmembrados, en el mismo sector donde se les vio por última vez. Debido al estado en que fueron hallados, fue necesario realizar pruebas periciales para confirmar sus identidades.
Otros miembros de la estructura criminal involucrados en el crimen han sido procesados en otros tribunales.


















