Por: Redacción YSKL
El actual Presidente Nayib Bukele ha sido acreditado para competir en las elecciones del 2027 para un tercer mandato, según los resultados de las elecciones internas que se llevaron a cabo en el partido Nuevas Ideas, al cual milita el mandatario.
Esta postulación adquiere un peso histórico particular, ya que la Constitución salvadoreña no establecía los mandatos consecutivos en el Ejecutivo. Sin embargo, mediante una interpretación de la Sala de lo Constitucional en 2021 le permitió competir para su segundo mandato, y posteriormente, a través de reformas a la Carta Magna impulsadas por la mayoría oficialista en la Asamblea Legislativa.
Adicionalmente los Diputados extendieron el período de mandato de cinco a seis años. Asimismo, para sincronizar los calendarios electorales locales y legislativos, el período actual que debía concluir originalmente en 2029 fue recortado, adelantando la cita con las urnas para el año 2027.
En redes sociales se pronunció Carolina Jiménez Sandoval, presidenta de la organización Washington Office on Latin America (WOLA), quien criticó la flexibilización de la norma electoral señalando el caso salvadoreño con otros países.
Bukele defendió la legitimidad y normalidad de su postulación, argumentando que la continuidad gubernamental es un estándar habitual en las democracias globales más avanzadas. A través de una réplica directa en su cuenta de X, Bukele manifestó que la reelección indefinida no es una figura exclusiva de los países mencionados por sus críticos, afirmando que “también la tienen Canadá, Reino Unido, Alemania, Australia, Nueva Zelanda, Irlanda, Italia, los Países Bajos, Bélgica, Suecia, Noruega, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Luxemburgo, Austria, Suiza, y Japón, entre muchos otros países”.
“Muchos argumentan que la mayoría de los países que permiten la reelección indefinida de su jefe de Gobierno son “democracias parlamentarias”, y resulta interesante que presenten ese sistema como superior”, señaló Bukele horas más tarde tras la primera publicación. “El simple hecho de agregarle la palabra “democracia” como adjetivo no lo convierte automáticamente en un sistema más democrático. De hecho, una de sus principales características es que el pueblo no elige directamente a su jefe de Gobierno; llámese Primer Ministro, como en el Reino Unido; Presidente, como en España; o Canciller, como en Alemania. Es el partido político, o la coalición de partidos, quien lo designa”, añadió.
“Todos tendrán su opinión. Al final, serán los resultados los que determinarán si los salvadoreños elegimos un buen camino y, sobre todo, si elegimos uno mejor que el que llevábamos antes. Dios los bendiga y ojalá también encuentren su camino”, completó Bukele.

