Por: DW
Las Fuerzas de Defensa de Israel bombardearon este miércoles distintos puntos de la Franja de Gaza, causando la muerte de al menos diez gazatíes. Otras 20 personas resultaron heridas. El principal ataque tuvo como objetivo la sede de la Policía municipal en la norteña Ciudad de Gaza, donde nueve personas murieron y 15 resultaron lesionadas.
El hospital Al Shifa informó que entre los cuerpos se encontraban los de una mujer y una niña. La agencia de Defensa Civil del territorio, que opera como servicio de rescate bajo el control del movimiento islamista Hamás, confirmó el balance de víctimas, mientras que las fuerzas israelíes dijeron que el objetivo de la operación era un comandante de Hamás que pretendía perpetrar ataques contra tropas israelíes.
«Antes del ataque se tomaron medidas para reducir los daños a los civiles, incluido el uso de municiones de precisión y vigilancia aérea», detallaron las Fuerzas de Defensa, que no identificaron al supuesto comandante que buscaban abatir con este ataque con drones. Una décima persona perdió la vida en otro bombardeo, esta vez en el campo de refugiados de Nuseirat, donde un motociclista fue alcanzado.
Sembrar el caos
La Policía gazatí informó que entre las víctimas del ataque se encuentran Faten al Sajar, directora de la Policía Femenina, además del nuevo director de la Policía de Gaza, nombrado hace ocho días después de que su predecesor fuera a su vez asesinado. El Ministerio del Interior de Gaza pidió a la comunidad internacional que detenga esta «escalada israelí”, y acusó a ese país de «eliminar al cuerpo policial» para sembrar el caos.
El portavoz de Hamás, Hazem Qassem, condenó lo que calificó de «total desprecio de Israel por todos los llamados a un alto al fuego», y afirmó que la Junta de Paz del presidente estadounidense Donald Trump, encargada de implementar el plan de cese de las hostilidades acordado en octubre, «es responsable de esta escalada por no cumplir con sus obligaciones de presionar a la ocupación» para que respete sus compromisos.

