Por: DW
Los estadounidenses votaron ayer martes en varios estados en unas primarias que medirán si los demócratas pueden recuperar terreno en Florida, donde los republicanos cuentan con un nuevo mapa electoral con el que intentarán afianzar su control sobre el Congreso en noviembre.
Antes uno de los principales estados bisagra en las elecciones de Estados Unidos, Florida se ha desplazado marcadamente hacia la derecha en la última década. El presidente Donald Trump ganó allí por 13 puntos en 2024 y los republicanos dominan los cargos estatales.
Pero los demócratas necesitan solo tres escaños más a nivel nacional para recuperar la Cámara de Representantes en las legislativas, lo que convierte a Florida en un estado importante para sus rivales republicanos que se juegan en buena medida allí su estrecha mayoría.
Florida cuenta actualmente con 20 diputados republicanos en 28 distritos. Con el nuevo mapa, esa cifra podría pasar a 24, ya que obliga a los legisladores demócratas salientes a presentarse en circunscripciones favorables a los republicanos.
Uno de ellos se medirá además en las primarias a Angie Nixon, procedente del ala izquierda del Partido Demócrata, una de las primeras sorpresas de la jornada.
Nixon derrotó a su copartidario y exmilitar Alexander Vindman y se enfrentará así a la republicana Ashley Moody en noviembre.
Trump calificó de «basura» a Vindman, un testigo clave en su primer proceso de destitución, al celebrar su derrota en un mensaje que publicó en Truth Social.
Lucha metro a metro
El ala izquierda del Partido Demócrata es un movimiento que recientemente ha cosechado varias victorias en primarias en otros lugares del país.
«La tarea no debería ser demasiado difícil, dado lo favorable que se ha vuelto el clima político para ellos», escribió el analista electoral de NBC Steve Kornacki sobre las perspectivas de los demócratas a nivel nacional.
«Pero los republicanos pueden alterar esa aritmética si su manipulación de distritos en Florida da frutos», añadió en alusión a los cambios del mapa electoral. «Dicho sin rodeos, necesitan cada escaño adicional que puedan conseguir. Desesperadamente».
Las nuevas fronteras distritales han obligado a varios congresistas demócratas en ejercicio a competir en territorios significativamente más republicanos y han desencadenado una carrera por distritos más seguros.
Dos de ellos buscarán la reelección en distritos que Trump ganó cómodamente en 2024. Otro -que se presenta en un distrito conservador recién configurado- se enfrenta a un demócrata del ala izquierda del partido, que ya ha conseguido victorias en primarias en otros lugares este año.
Competir a nivel estatal
Los demócratas de Florida también buscan probar que pueden volver a competir a nivel estatal.
El excongresista republicano David Jolly, ahora demócrata y destacado crítico de Trump, parte como favorito para obtener la nominación de su partido a la gobernación.
Entre los republicanos el favorito es el congresista Byron Donalds, respaldado por Trump. De ganar las primarias republicanas, sería gran favorito para convertirse en el primer gobernador negro de Florida.
Este estado sureño no es el único que votó el martes.
Alaska celebró primarias para el Senado y la Cámara de Representantes, mientras que los republicanos de Wyoming eligieron a sus candidatos a gobernador, al Senado y a un escaño abierto en la Cámara de Representantes.
En tanto, los votantes de California también decidieron, mediante una elección especial, entre dos demócratas que compiten por reemplazar a Eric Swalwell, quien dejó la Cámara en abril en medio de acusaciones de conducta sexual inapropiada que él niega.

