Por Redacción YSKL
Las Cuentas Trump, un nuevo instrumento federal de ahorro e inversión dirigido a menores de edad en Estados Unidos, comenzaron a estar disponibles el 4 de julio, según información del Departamento del Tesoro. La entidad informó que hasta la fecha se han abierto más de 6 millones de cuentas y que 1.4 millones de ellas recibirán el aporte piloto federal de $1,000 destinado a niños nacidos entre 2025 y 2028 que cumplan los requisitos establecidos.
El programa está dirigido a ciudadanos estadounidenses menores de 18 años con un número válido del Seguro Social.
Cada menor podrá tener únicamente una cuenta, la cual será administrada por un padre, madre, tutor legal u otro adulto autorizado hasta que el beneficiario alcance la mayoría de edad.
El Departamento del Tesoro indicó que la inversión inicial por defecto será el fondo indexado State Street SPDR Portfolio S&P 500 ETF (SPYM), mientras que posteriormente los usuarios podrán elegir entre otras opciones de inversión.
Requisitos para acceder al programa
Para optar al aporte federal de $1,000, el beneficiario debe haber nacido entre el 1 de enero de 2025 y el 31 de diciembre de 2028.
La apertura de la cuenta se realiza mediante el Formulario 4547, que también sirve para solicitar el incentivo económico.
Además del aporte del Gobierno, la normativa permite contribuciones de familiares, amigos, empleadores, gobiernos estatales, organizaciones sin fines de lucro y fundaciones, aunque con reglas distintas según el origen de los fondos.
En el caso de familiares, amigos y empleadores, el límite conjunto es de $5,000 por año, monto que será ajustado por costo de vida a partir de 2027.
Aspectos principales de las Cuentas Trump:
- Están dirigidas a menores de 18 años ciudadanos de Estados Unidos.
- Cada beneficiario solo puede tener una cuenta.
- El aporte piloto federal es de $1,000 para menores elegibles nacidos entre 2025 y 2028.
- Las cuentas serán administradas inicialmente por Robinhood y Bank of New York.
- Las inversiones deberán realizarse en fondos indexados o ETF de acciones estadounidenses de bajo costo.
Funcionamiento y uso de los fondos
Las cuentas funcionan de manera similar a una cuenta individual de jubilación (IRA), con crecimiento de las inversiones mediante impuestos diferidos durante los primeros 18 años de vida del beneficiario. Los retiros, por regla general, podrán realizarse a partir del año en que el titular cumpla 18 años y estarán sujetos a las disposiciones tributarias correspondientes.
La legislación establece que el dinero podrá utilizarse para determinados gastos calificados sin aplicar la penalización del 10 % por retiro anticipado, entre ellos educación superior, compra de la primera vivienda hasta por $10,000, gastos por nacimiento o adopción, emergencias y algunos gastos médicos.
El tratamiento fiscal dependerá del origen de las contribuciones.
Los aportes realizados por familiares y particulares se efectúan con dinero sobre el que ya se pagaron impuestos, por lo que al momento del retiro únicamente tributarán las ganancias generadas.
En cambio, las contribuciones efectuadas por empleadores, gobiernos y organizaciones sin fines de lucro se consideran aportes antes de impuestos, por lo que tanto el capital como los rendimientos estarán sujetos al impuesto correspondiente al retirarse.
Comparación con otros mecanismos de ahorro
La información difundida señala que las Cuentas Trump no sustituyen otros instrumentos de ahorro disponibles en Estados Unidos.
Robinhood indica que “la cuenta adecuada depende de los objetivos de la familia, su situación tributaria y el plazo previsto”.
Entre las alternativas mencionadas figuran los planes 529 para gastos universitarios y las cuentas Roth IRA para ahorro destinado a la jubilación, cada una con reglas y beneficios fiscales distintos.
Especialistas consultados por CNN señalan que el beneficio potencial dependerá del monto de las aportaciones, el rendimiento de las inversiones y la capacidad de las familias para realizar contribuciones adicionales.
También plantean que aún existen interrogantes sobre el impacto que los recursos acumulados en estas cuentas podrían tener en la elegibilidad para algunos programas federales de asistencia.
Madeline Brown, del Urban Institute, afirmó que “cerca de un tercio de las familias no dispone de $2.000 en ahorros para emergencias”, mientras que la investigadora Elaine Maag señaló que todavía será necesario que las autoridades emitan lineamientos sobre el efecto de estas cuentas en programas como las becas Pell o el Ingreso Suplementario de Seguridad (SSI).

