Por Redacción YSKL
El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) presentó ante la Asamblea Legislativa una iniciativa para reformar las disposiciones especiales y transitorias creadas para combatir la inflación en los precios de los insumos agropecuarios, con el objetivo de ampliar las facultades del Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (CENTA).
Entre los cambios planteados se encuentra permitir al CENTA adquirir, importar, producir, almacenar, comercializar y distribuir insumos, semillas, granos básicos y otros productos agropecuarios, además de constituir y administrar reservas estratégicas.
La iniciativa presentada por el Viceministerio de Agricultura y Ganadería, encargado del despacho pasará a estudio de la Comisión de Salud, Agricultura y Medio Ambiente de la Asamblea.
CENTA tendría nuevas facultades
La propuesta plantea sustituir el alcance actual de las disposiciones, que fueron aprobadas en 2022 para permitir al CENTA adquirir de manera directa maquinaria, equipos, capital de trabajo e insumos agropecuarios con el propósito de garantizar su abastecimiento y comercialización a precios favorables para los productores.
Con la modificación propuesta, el CENTA podría realizar, según la disponibilidad de recursos, actividades de adquisición, importación, producción, multiplicación, almacenamiento, acondicionamiento, comercialización, consignación, distribución y exportación de insumos, semillas, granos básicos y otros productos agropecuarios.
También podría adquirir maquinaria y equipos de trabajo, así como prestar o contratar servicios vinculados con actividades agropecuarias.
La iniciativa establece además que la institución podría constituir, mantener, administrar y disponer de reservas estratégicas de insumos, semillas y granos básicos.
Reservas para enfrentar desabastecimiento
De acuerdo con el proyecto, estas facultades tendrían como finalidad contribuir al abastecimiento oportuno y a precios asequibles para el sector agropecuario, así como fortalecer la capacidad de respuesta ante situaciones de desabastecimiento, emergencias, afectaciones a la producción o alteraciones extraordinarias de los mercados.
El documento plantea que estas medidas también contribuirían a la seguridad y soberanía alimentaria, en beneficio de productores agropecuarios y de la población.
Cambios principales planteados
- Ampliar las facultades del CENTA para adquirir, importar, producir y comercializar productos agropecuarios.
- Permitir la constitución y administración de reservas estratégicas.
- Autorizar el uso de instalaciones del CENTA, del MAG u otras instituciones para almacenamiento y distribución.
- Permitir al CENTA gestionar financiamiento nacional o internacional.
- Crear un fondo revolvente o rotatorio para estas operaciones.
- Mantener la exoneración del IVA para las adquisiciones e importaciones comprendidas en las disposiciones.
- Extender la vigencia de las disposiciones hasta el 31 de diciembre de 2031.
Junta Directiva definiría precios y cantidades
La propuesta establece que la Junta Directiva del CENTA determinaría los precios, las condiciones de comercialización y las cantidades de productos que serían destinadas al mercado, a los productores agropecuarios y a la población en general.
También tendría la facultad de establecer los criterios para constituir, mantener, administrar y disponer de las reservas estratégicas.
Para ejecutar estas actividades, el CENTA podría utilizar sus propias instalaciones o contratar servicios destinados a garantizar la conservación, manejo, distribución y comercialización de los productos.
El proyecto también contempla la posibilidad de coordinar con el MAG y otras entidades centralizadas o descentralizadas el uso de instalaciones para esas operaciones.
Financiamiento y fondo revolvente
Otra de las modificaciones propuestas permitiría al CENTA negociar, contratar y suscribir financiamientos con bancos nacionales autorizados por la Superintendencia del Sistema Financiero, además de obtener recursos de otras fuentes nacionales o internacionales.
Los recursos se destinarían al ejercicio de las nuevas facultades, al pago de obligaciones derivadas de los financiamientos y al fortalecimiento institucional.
El fondo revolvente o rotatorio podría utilizarse también para adquirir equipos y maquinaria, desarrollar o mejorar infraestructura, fortalecer las capacidades del personal y contratar trabajadores necesarios para cumplir las disposiciones.
Compras quedarían fuera de la Ley de Compras Públicas
La iniciativa mantiene el carácter especial de estas disposiciones y plantea que las adquisiciones y contrataciones necesarias para cumplir sus objetivos no estén sujetas a la Ley de Compras Públicas.
El proyecto argumenta que se trata de operaciones consideradas emergentes y relacionadas con el abastecimiento del sector agropecuario y la seguridad alimentaria.
Asimismo, mantiene una exoneración del IVA para las adquisiciones, importaciones y contrataciones que realice el CENTA dentro de las actividades contempladas.
La propuesta también establece exoneraciones de tasas y derechos por el registro, modificación y renovación de los establecimientos destinados a estas actividades, así como por los trámites de inscripción y renovación de los regentes vinculados a esos establecimientos.
Estas exoneraciones no eliminarían los requisitos de registro, regencia, supervisión y control técnico o sanitario que correspondan.
Vigencia se extendería hasta 2031
Las disposiciones actuales fueron aprobadas en junio de 2022 y originalmente establecieron su vigencia hasta el 31 de diciembre de 2028.
La nueva iniciativa propone modificar ese plazo para que las disposiciones permanezcan vigentes hasta el 31 de diciembre de 2031.
La propuesta todavía deberá ser analizada por la Comisión de Salud, Agricultura y Medio Ambiente antes de que la Asamblea Legislativa determine si procede con su aprobación.

