Por: DW
Casi 8,3 millones de refugiados y desplazados podrían dejar de recibir asistencia debido a continuos y drásticos recortes de financiación, advirtió este martes la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur).
Un informe publicado este martes por la organización indica que su financiación disponible cayó de 5.200 millones a 3.900 millones de dólares entre 2024 y 2025, año en el que Estados Unidos, principal donante, redujo su contribución a esta y otras agencias de Naciones Unidas.
La situación podría empeorar aún más en 2026, año en el que a finales de julio Acnur había recibido unos 2.700 de los 8.500 millones de dólares que necesita para financiar sus actividades hasta diciembre, en un momento en el que conflictos y crisis continúan aumentando las cifras de refugiados y desplazados.
«La protección no puede reducirse indefinidamente sin que los sistemas colapsen», advirtió en un comunicado la directora de relaciones externas de Acnur, Dominique Hyde, quien explicó que por debajo de determinado umbral no solo disminuye el número de personas a las que llega ayuda, sino que esta deja de llegar por completo.
Acnur enumeró varias crisis donde el recorte de fondos está haciendo mella, como en Chad, país en el que hasta 200.000 mujeres y niñas corren el riesgo de perder el acceso a programas de asistencia y prevención, o en Sudán, donde decenas de miles de supervivientes de violencia sexual podrían dejar de recibir protección.
En Irak, hasta 350.000 refugiados y solicitantes de asilo corren el riesgo de perder el acceso a oportunidades de inclusión económica, y en Siria 162.500 desplazados internos, refugiados que han regresado al país y otros grupos vulnerables podrían dejar de recibir ayuda para su retorno.
La agencia instó a donantes y socios a proporcionar apoyo urgente para «proteger los avances ya logrados, ayudando a refugiados y desplazados a superar la dependencia de la ayuda humanitaria y a reconstruir sus vidas».

