Gobernador de Sinaloa dice que no teme acusación de EE.UU.

0
17

Por: DW

El gobernador del estado mexicano de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, rechazó el jueves pedir licencia para separarse del cargo, tras las acusaciones de Estados Unidos sobre supuestos nexos con el Cartel de Sinaloa en su gobierno, y reafirmó que «no hay nada que temer».

En declaraciones recogidas por medios locales tras un evento público en Navolato, en Sinaloa (oeste de México), el gobernador oficialista sostuvo que no tiene «temor de nada», al considerarse una persona «completamente limpia».

«No hay nada que temer. No le temo a nada, porque soy una persona limpia, completamente, y no tengo temor de nada», afirmó.

No defiende a nadie

Sobre los otros funcionarios señalados en la acusación de Estados Unidos, respondió que no daría la cara por nadie, y que cada quien responda «por sí mismo».

El miércoles, el Departamento de Justicia de EE.UU. difundió una acusación contra Rocha Moya y otros nueve funcionarios de alto nivel en Sinaloa por delitos de narcotráfico y posesión de armas, en un caso que los vincula con el Cartel de Sinaloa y, en particular, con la facción de Los Chapitos.

Según la acusación, los implicados habrían protegido operaciones del cartel, facilitando información sensible y permitido el transporte de drogas hacia Estados Unidos, a cambio de sobornos millonarios.

Entre los acusados también se encuentra el exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa Gerardo Mérida Sánchez, así como el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil; el excomandante de la policía municipal de Culiacán Juan Valenzuela Millán y el senador oficialista Enrique Inzunza Cázarez.

Gobierno mexicano cierra filas

En una primera reacción, Rocha Moya rechazó «categórica y absolutamente» las imputaciones, pues carecen «de veracidad y fundamento», y aseguró que se trata de un «ataque» a su persona y al movimiento de la Cuarta Transformación, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum.

Mientras, la Cancillería de México afirmó que no se presentaron «pruebas» en las solicitudes de extradición enviadas el martes por Washington, y anunció que enviará una queja diplomática a la embajada de Estados Unidos en el paí, por la forma en que se hizo pública la acusación, al argumentar que contraviene tratados.

Este jueves, la presidenta Sheinbaum reiteró la exigencia de pruebas a EE.UU., al tiempo que advirtió que no permitirá «la intromisión o injerencia de un gobierno extranjero».