Hoy se conocerán si pasan a juicio empresarios españoles acusados de apropiarse de la patente de la Turbococina.

Punto

El Juzgado 5° de Instrucción de San Salvador dará a conocer esta mañana la resolución de la audiencia preliminar en el caso donde se procesan a dos empresarios españoles y un salvadoreño acusados de estafa agravada y violación de privilegios de invención.

Los delitos los habrían cometido en perjuicio del patrimonio del inventor salvadoreño, el ingeniero René Mauricio Núñez, inventor de la “Turbococina”. 

Hoy se conocerá si los procesados, Juan Cardenal Gistau, Juan Cardenal Pombo y Diego Salcedo, pasaran a juicio o no. Actualmente los imputados tienen prohibido salir del país.

En la etapa de alegatos fiscalía y la querella pidieron se establezcan los dos delitos y la participación de los imputados en ellos y reclamaron una indemnización de 12 millones de dólares para la víctima, por daños y perjuicios.

Por su parte la defensa señaló que durante su intervención presentaron documentación que corrobora que el ingeniero Núñez es el dueño de la sociedad Soter y que “es falso que se le haya despojado”, “que además es el beneficiario del 60% de las utilidades, incluso más que los financistas y que está demostrado y documentado con la prueba de descargo presentada.

Según el abogado la víctima ha reconocido que él abandonó el proyecto, lo cual no sólo lo perjudicó a él, sino a sus defendidos porque el ‘proyecto ya no pudo continuar’.

En cuanto al delito de violación de privilegios el abogado manifestó que la víctima aduce que se a sus espaldas se estuvo negociando con el FISDL, el programa, lo cual es falso, y que han presentado como prueba que fragmentos de una entrevista periodística de la víctima que demuestra que fue con su consentimiento y que sabía de las negociaciones, sostiene.

La víctima denunció a los empresarios que se apropiaron de los derechos de propiedad intelectual de su invento y que le hicieron creer que la empresa que fundaron era de su propiedad, situación que según la víctima le afectó su trabajo en estos últimos diez años porque se le ha imposibilitado explotar su invento.

La acusación detalla que los imputados ofrecieron a la víctima la constitución de sociedades en el exterior y así desarrollar el proyecto de la Turbococina, sin embargo, dicha idea fue para sorprenderlo en su buena fe y someterlo a un contrato de licencia de patentes que al final, según la querella, lo despojó de parte importante de su patrimonio.

El 17 de septiembre de 2014 el ingeniero presentó la denuncia a la fiscalía debido a que él inventó una cocina que utiliza un método de combustión de baja temperatura a base de poca leña de lo cual se derivó el nombre de “Turbococina”, el invento se hizo público mediante entrevista periodística.