Asamblea preparó Salón Azul para interpelación de funcionarios por crisis del agua

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Este sábado la Ministra de Salud, Ana Orellana y el Presidente de la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA), Frederick Benítez serán interpelados por los Diputados, para que rindan cuentas de las medidas que estas instituciones tomaron, los días que se suscitó la emergencia hídrica por la contaminación por algas de la Planta Las Pavas.


La ministra será interrogada a las 9:00 de la mañana y el presidente de la autónoma comparecerá a las 2:00 de la tarde.


El congreso tomó la decisión luego que los funcionarios no se presentaran a las convocatorias que les hicieron los parlamentarios, a las comisiones de medio ambiente, obras públicas y salud; para que dieran explicaciones por la coloración del agua, y su mal olor y sabor, que se abasteció al Área Metropolitana de San Salvador, a mediados de enero.

Si los funcionarios no se presentan a la cita, sin justa causa, serán destituidos del cargo, de acuerdo con el artículo 165 de la Constitución.


El proceso de intimación se realizará de la siguiente manera: El presidente de la Asamblea leerá los antecedentes y las preguntas; inmediatamente, le cederá la palabra al interpelado, quien contestará cada una de las preguntas en el orden en que le hayan sido formuladas; respondidas las preguntas, se procederá a las repreguntas por parte de los diputados en Pleno, en un máximo de tres repreguntas por cada grupo parlamentario en cada pregunta y no podrán exceder de cinco minutos cada una.


El presidente o la Asamblea, en su caso, a solicitud de un diputado podrá ampliar el número de repreguntas, cuando el tema no esté agotado. De ser necesario, el presidente de la Asamblea llamará la atención, tanto al interpelado como a los legisladores cuando en las respuestas del primero o en las repreguntas de los segundos, se desvíen del punto de la interpelación.


El presidente podrá declarar recesos. Concluida la interpelación, el expediente pasará a la Comisión Política para su estudio y dictamen correspondientes. Tras análisis los legisladores podrán recomendar al Ejecutivo la destitución de los funcionarios.


La última interpelación que llevó a cabo la Asamblea Legislativa fue en 1997 al presidente del Banco Central de Reserva, Roberto Orellana Milla, sobre su actuación en el caso FINSEPRO-INSEPRO .