Cámara Ambiental reactiva caso Represa Nuevo Nahuizalco II en Río Sensunapán

Foto elsalvador.com
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El Juzgado Ambiental de Santa Ana ordenó archivar el expediente que tenía abierto a raíz de un aviso de denuncia presentado por la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho (FESPAD), contra los Ministerios de Medio Ambiente y Cultura, por vulneraciones a derechos culturales y derecho de participación ciudadana en la gestión ambiental de los habitantes de Nahuizalco, que podrían verse afectados con la construcción de una presa a las orillas del Río Sensunapán.

FESPAD informó que las carteras de Estado no tomaron en cuenta los argumentos de los habitantes del sector, quienes advirtieron que de llevar a cabo el proyecto denominado “Pequeña Central Hidroeléctrica Nuevo Nahuizalco II”, incurre en violaciones al patrimonio cultural indígena, pues en la cuenca del Río Sensunapán descansan restos de sus ancestros que habitaron a la orilla del mismo, y que fueron asesinados en 1932.

Además, concordaron que esta represa, la octava en el río, pondrá en estrés hídrico al acuífero e implicará un desabastecimiento de agua a 50,000 familias que habitan en los Cantones Pushtan y Sisimitepet de Nahuizalco; El Almendro, de Sonzacate; y Loma del Muerto, en el municipio de Sonsonate.

La presa, aprovechará el recurso hídrico del Río Sensunapán y Grande Sonsonate, con una toma de caudal máximo de 3.7 metros cúbicos por segundo (m2/s) proyectando obtener un potencial nominal de 2.0 Megavatios (MW), en condiciones hidrológicas normales. Estimándose obtener una generación promedio anual de 12, 000,000 kwh.

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El Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del 2020, determinó que el proyecto implica un riesgo de desastre, ya que será construido en suelos que, para su uso, deberán ser cambiados de categoría.

El desarrollo del proyecto conducirá a una impermeabilización especialmente en las zonas de las construcciones de las obras civiles y sería un propiciador escenario para inundaciones en época de invierno, puntualiza el informe.

Sin embargo, la Cámara Ambiental notificó este miércoles que se declarará nula la actuación de la Jueza Ambiental de Santa Ana, que ordenó archivar el caso. Además le ordenaron dictar la resolución que legalmente le corresponde “pues carece de competencia para conocer del presente proceso por ser en contra del Ministerio de Medio Ambiente y Ministerio de Cultura”.

La denuncia de FESPAD pasará a conocimiento de la Cámara Ambiental de San Salvador, para que esta determine si corresponde las medidas cautelares solicitadas por esta organización.

Entre las medidas que solicitó FESPAD, fue suspender la consulta pública (entre empresa, comunidades y Alcaldía) que el Ministerio de Medio Ambiente estaba desarrollando, en virtud que estaba inobservando los hallazgos del EIA, y también, estaba promoviendo una consulta sin proteger los derechos de los pueblos indígenas.

Además, la FESPAD pidió a la Jueza que ordenara a las instituciones de Gobierno no otorgar permisos de construcción, informando de ello a la empresa desarrolladora. Y llevar a cabo nuevas pesquisas para determinar el impacto ambiental y cultural del proyecto, “pues muchos datos proporcionados por la empresa en el estudio, no coincide con la información que tenemos como comunidades”.

La resolución puede consultarse acá.

Consulta Pública

Medio Ambiente lanzó la convocatoria del EIA desde el 19 de junio en la alcaldía de Nahuizalco para que los interesados expresaran si el proyecto afecta la calidad de vida de la población, riesgos a la salud y al medio ambiente, sin embargo, los cantones Sisimitepet y Pushtan se encuentran a cuatro kilómetros de distancia, y por ello, no podían manifestarse. La consulta terminó el 2 de julio.

Este proyecto ya había sido rechazado en 2014 por el MARN, luego que las comunidades indígenas se pronunciaron sobre los daños que implicaría otra represa.

Inspección del Ministerio de Cultura

La PDDH solicitó a mediados de 2020 al Ministerio de Cultura una inspección donde se construirá este proyecto para identificar si constituye un daño irreversible a los sitios sagrados de los pueblos indígenas de la zona, de ser así, debía adoptar medidas para prevenir su realización que estén bajo su competencia.

Sin embargo, la institución no respondió a la solicitud.

De acuerdo con la empresa Sensunapán S.A. de C.V., este proyecto planea generar energía limpia y renovable, asimismo, el 100% del agua regresaría al cauce del río. En un comunicado señalaron que «éste en específico generará un promedio 12 millones de Kw/hora al año, lo cual significa evitar anualmente la emisión al ambiente de un aproximado de 9,000 toneladas de CO2″.

Esta construcción tendría una inversión de 7 millones de dólares y afirman que se ha realizado todas las gestiones requeridas por la Ley para los procesos de obtención de permisos, licencias y otros requerimientos.